El Niño de la Bola cuando era portado por cuatro horquilleros y peluca.Tuvo su origen esta Archicofradía en el antiguo Convento que la Orden de Predicadores de Santo Domingo erigió en nuestra ciudad en la primera mitad del s. XVI; ya en el año 1531 hay una referencia a la existencia del Convento en las Actas Capitulares del Cabildo de la Villa, por una concesión de aguas (Archivo Histórico Municipal de Archidona), y por la licencia que para su construcción dio D. Pedro Giron, III Conde de Ureña, a Fray Reginaldo Montesino con fecha de 10 de septiembre de ese mismo año; siendo dotado y fundado mediante escritura extendida en Osuna el 17 de marzo de 1547 por D. Juan Téllez Girón, IV Conde de Ureña, y bendecida su Iglesia y Cementerio el 24 de octubre del mismo año por el Obispo de Málaga D. Bernardo Manrique (Archivo Histórico Municipal de Málaga). Posiblemente el Convento fuera el primero o uno de los primeros edificios de la nueva Villa baja extramuros. No obstante se habla en algunos documentos de un Convento anterior, llamado “el convento viejo”, situado en la calle Siles (Semana Santa de Archidona, Historia y Tradiciones).

 La devoción al Dulce Nombre de Jesús en Archidona podría datarse perfectamente en el dicho año de 1547, puesto que ya para entonces era norma obligada en la Regla de los Dominicos, según Bula de Gregorio X dada en el año 1274 el II Concilio de Lyón, que les obligaba a tenerle una especial veneración y a levantarle en cada uno de sus conventos una Capilla para su Culto.

Construido el de Archidona, contó desde el principio con esta devoción, y ya en 1675 se habla en los documentos de una Capilla dedicada al Dulce Nombre en dicho Convento. (Archivo Histórico Nacional.‑ Lección Clero.‑ Leg. 4518, nº 2).

S.S.Pío IV (1559-1565) una vez finalizado el Concilio de Trento, publicó la Bula "Iniuctum Nobis" fechada el 13 de abril de 1564, mediante la que autorizó y puso bajo su protección a todas las cofradías del Dulce Nombre, aprobando sus constituciones y pasando  a ser Pontificias Archicofradías del Dulce Nombre de Jesús.

Perspectiva de la procesión, con el Dulce Nombre portado a correón y la desaparecida imagen de María Magdalena en primer plano.S.S. Pío V (1566-1572) mediante la Bula “Decet Romanum Pontificem” fechada el 21 de junio de 1571, confirmó y autorizó la creación e institución de estas cofradías "en la Iglesia Universal, a la religión de la Orden de Santo Domingo".

 S.S. Gregorio XIII (1572-1585) confirmó sus privilegios, e instituyó la fiesta del Santo Rosario, cuya devoción ya habían predicado los Dominicos.

Al comenzar el pontificado de S.S. Sixto V (1585-1590) y con fecha de 20 de junio de 1586, una cédula dada en Roma facultaba al Dominico P. Alejandro Revi del Convento de la Orden de Predicadores de Archidona para la fundación de varias Cofradías de ese nombre, entre ellas la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús de la vecina ciudad de Antequera. ("Efemérides Históricas de Málaga y su Provincia" de Díaz Escobar y Díaz Serrano).

La Imagen del Dulce Nombre es de vestir y esfigia un Nazareno con la Cruz a cuestas cuya autoría es atribuida a Pedro de Mena (1628-1688). Muy posteriormente de ser concebido como Paso Procesional, en el año 1920, se completa esta Imagen con la Figura de un Cirineo, obra del tallista valenciano Pío Mollar.

Hasta el año 1946 esta Archicofradía tuvo su sede en el referido Convento de Santo Domingo, desde donde haría su Desfile Procesional el Viernes Santo muy de mañana, después del tradicional Sermón de la madrugada. En el transcurso de este Sermón eran cantados por voz popular los Pregones de "La Embajada de San Juan", "La sentencia de Pilatos", "La Sentencia del Eterno Padre" y la "Embajada de la Virgen".

El Camarín donde se veneraba el Dulce Nombre en la Iglesia del Convento de Santo Domingo, restaurado en 2002 por la Escuela Taller de Antequera, cuenta con pinturas en los muros y yeserías en la bóveda, con símbolos alusivos a la Pasión, y decoración de espejos moldurados, alternando con dibujos de angelillos de toscos rasgos. Tras las investigaciones realizadas por la Dra. Aguilar García, se descubrió que en año 1731 D. José Téllez de Girón y Benavides, XI Conde de Ureña y VII Duque de Osuna, sufragó una reparación general en el Convento, reparación que fue llevada acabo por los alarifes archidoneses Pedro Senciánez y Domingo Marqués, y junto a ellos el carpintero Juan de Astorga. Se pensó entonces, al amparo de esta documentación y según los rasgos artísticos de esta obra del Barroco archidonés,  que el camarín del Dulce Nombre fue construido en aquellos años por los citados artífices y con los medios económicos aportados por el patrono del templo, el Duque de Osuna. Al amparo de nuevas investigaciones y tras el hallazgo de reciente información, localizada en el Archivo Histórico Municipal de Archidona por el historiador Garrido Pérez, se ha demostrado que el Camarín del Dulce Nombre no se construyó en 1731, sino que su construcción fue llevada acabo 26 años después, en 1757, y sufragada por los hermanos de dicha cofradía y los devotos de la imagen del Dulce Nombre, sin saberse quienes fueron los artistas que lo realizaron. Así lo demuestra el testamento y codicilo de la devota Francisca Castillero, quien en un principio daba cincuenta reales de vellón y luego aumentaba dicha cantidad hasta llegar a mil.

Por estas mismas fechas la Cofradía construyó un panteón para sepultar a todos sus hermanos. Pensamos que dicho panteón debió construirse bajo la plataforma que había bajo el camarín, realizándose una serie de nichos en tal lugar. Las primeras referencias a dicho panteón las encontramos en 1798 en el testamento de José Villegas.

El Camarín donde se veneraba el Dulce Nombre en la Iglesia del Convento de Santo Domingo, restaurado en 2002 por la Escuela Taller de Antequera, cuenta con pinturas en los muros y yeserías en la bóveda, con símbolos alusivos a la Pasión, y decoración de espejos moldurados, alternando con dibujos de angelillos de toscos rasgos; los autores del mismo fueron los alarifes archidoneses Pedro Senciánez y Domingo Marqués, y el carpintero Juan de Astorga. Su obra se hizo con los medios económicos que D. José Téllez de Girón y Benavides, XI Conde de Ureña y VII Duque de Osuna, dio en 1731 para una reparación general del Convento.

El Dulce Nombre por el paseo con la cruz de espejos.

Además del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, hasta finales de los años veinte del siglo pasado salían procesionalmente en esta Archicofradía otras Imágenes:

  • El Dulce Nombre Chiquito o "Niño de la Bola", Imagen de vestir del s. XVIII de autor desconocido, pequeño Redentor que porta en su mano derecha una Cruz, y en la izquierda un cesto con los atributos de la Pasión.

  • San Juan Bautista, de autor desconocido, que no se procesiona actualmente pero se conserva en la Iglesia de la Victoria.

  • Santa María Magdalena, de autor anónimo, destruida por el fuego a consecuencia de los sucesos del año 1931.

  • El Cristo de la Misericordia, anónimo de finales del s. XVI, que representa a Cristo muerto clavado en la Cruz, que sobre su trono lleva postrados a sus Pies a la Virgen María, María Magdalena y San Juan, imágenes anónimas del s. XVIII. Este Paso dejó de ser procesionado en el año 1958, incorporándose de nuevo a nuestro desfile procesional en el año 1994.

  • María Santísima de la Paz, también de autor desconocido de finales del s. XVI.

  • Junto con esta Archicofradía hacía su recorrido procesional la Cofradía del Cristo de la Humildad, incorporándose ésta con su Imagen a continuación del "Niño de la Bola". Así ocurrió hasta el año 1931; desde esta fecha y hasta el año 1945, aunque siguieron saliendo juntas, la procesión del Cristo de la Humildad lo hacía delante de la del Dulce Nombre. A partir de este último año sus desfiles procesionales se separaron, cambiando la Cofradía de la Humildad el día, y posteriormente la hora dentro del Viernes Santo.

El Santísimo Cristo de la Misericordia, con peluca, bajando por la Calle Santo Domingo. Tras los avatares sufridos por la Iglesia y Convento de Santo Domingo, en 1946 pasaron las Imágenes a varias Iglesias locales, y la del Dulce Nombre, después de permanecer dos años en la Iglesia Parroquial de Santa Ana, se instaló en 1948 en la Iglesia de la Victoria, donde ocupó primero un Camarín y luego el Altar Mayor, acondicionado al efecto en 1967 por los maestros albañiles, hermanos de esta Archicofradía, Manuel Abalos González y Juan Moyano González, quedando el Camarín que ocupaba anteriormente para la Virgen de la Paz. En 1990 las Imágenes se trasladaron de nuevo a la Iglesia Parroquial de Santa Ana, donde permanecieron durante dos años en Camarín habilitado sobre la Pila Bautismal, por obras de consolidación en la Iglesia de la Victoria.

El último Cabildo General celebrado en la Iglesia de Santo Domingo tuvo lugar el día 11 de abril de 1945; a partir de entonces dichas reuniones se vienen celebrando en la Iglesia de la Victoria.

Hasta el año 1936 el Trono del Dulce Nombre era portado por medio de unos correones de material, que cada uno de sus 24 horquilleros se cruzaba a la bandolera por el hombro y que enganchaba al trono por una argolla de hierro.

El Culto más importante a nuestros Sagrados Titulares es el Quinario, que culmina el último Domingo del mes de enero con una Solemne Función Religiosa. En el transcurso del mismo las Misas son aplicadas por el eterno descanso de los hermanos fallecidos, y el último día de Quinario se celebra un besapiés al Dulce Nombre y un besamanos a la Virgen de la Paz.

Desde el 25 de abril de 1928 esta Pontificia, Muy Ilustre y Venerable Archicofradía ostenta el Título de Real, otorgado por Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII, en escrito de su Mayordomo Mayor, el Duque de Miranda, quedando autorizada desde ese momento a usar en su emblema el Toisón y la Corona Real. El desfile procesional del Viernes Santo de 1930, fue presidido de forma oficial por S. M. El Rey D. Alfonso XIII, otorgando su representación en la persona del entonces Vice-Hermano Mayor y Tesorero, Modesto de la Rosa Aparicio.

La Santísima Virgen de la Paz, con un trono típico de carrete.

En marzo de 1971 fue ratificado como Hermano Mayor Honorario de la Archicofradía Su Majestad El Rey, en la persona de Don Juan Carlos I, entonces Príncipe de España. Igualmente y desde el año 1981 es Hermano Mayor Honorario el Glorioso Cuerpo de la Legión.

Por obras de consolidación de la cubierta en la Iglesia de la Victoria, en  1990 las Imágenes del Dulce Nombre de Jesús, Cristo de la Misericordia y Virgen de la Paz se trasladan a la Parroquia, celebrándose los Quinarios de los dos años siguientes en dicho templo y la salida procesional desde la sede social de calle Sevilla.

En el año 1995 S.S. el Papa Juan Pablo II imparte la bendición especial a todos los hermanos de la Archicofradía, y en mayo de este mismo año son aprobados por el Obispo de la Diócesis, D. Antonio Dorado, los nuevos Estatutos que sustituyen a los de 1986, que a su vez reemplazaron a los de 1917. 

Uno de los hitos más importantes en los últimos años ha sido la bendición e inauguración de la Casa de Hermandad en el Paseo de la Victoria, enfrente de la sede canónica e Iglesia que le da nombre, que tuvo lugar solemnemente, con la asistencia del Vicario General de la Diócesis D. Alfonso Crespo en representación del Sr. Obispo, D. Antonio Dorado, el día 12 de abril de 2003.